El tadalafilo es un medicamento ampliamente utilizado para el tratamiento de la disfunción eréctil (DE). Su función principal es mejorar el flujo sanguíneo al pene, facilitando la erección durante la actividad sexual. Su efecto puede durar hasta 36 horas, lo que le ha valido el apodo de "la píldora del fin de semana".
El tadalafilo se prescribe a menudo en una dosis inicial de 10 mg para su uso según sea necesario, por vía oral al menos 30 a 60 minutos antes de la actividad sexual. Esta dosis deja tiempo suficiente para que el medicamento sea eficaz. Es importante tener en cuenta que este medicamento no debe tomarse más de una vez al día.
Para aquellos que requieren el uso regular de tadalafilo, se recomienda una dosis más baja de 2,5 mg por día. Esta dosis asegura un estado estable de tadalafilo en el cuerpo después de cinco días de uso diario. No tiene que tomarse en ningún momento específico en relación con la actividad sexual, lo que ofrece una mayor flexibilidad para el usuario.
En casos de disfunción eréctil grave, puede ser necesaria una dosis más alta de tadalafilo. La dosis podría aumentarse a 20 mg según sea necesario, pero tales ajustes deben hacerse siempre bajo la orientación de un profesional de la salud. Es fundamental no superar la dosis máxima diaria para evitar posibles efectos secundarios.
El tadalafilo tiene una farmacocinética lineal en el intervalo de dosis de 2,5-20 mg.
Sin embargo, los efectos secundarios pueden aumentar ligeramente con dosis más altas, como la dosis de 20 mg para la disfunción eréctil grave. A pesar de ello, la diferencia de efectos secundarios entre dosis más bajas y más altas es relativamente pequeña.
Aunque aquí nos centramos en la disfunción eréctil, cabe mencionar que el tadalafilo también se utiliza para tratar la hipertensión pulmonar. Para estos casos, se recomienda una dosis diferente de 40 mg al día.
Independientemente de la afección que se esté tratando, es fundamental seguir las instrucciones del médico con respecto a la dosis de tadalafilo. El uso incorrecto o excesivo puede provocar efectos secundarios adversos. Los ajustes de la dosis sólo deben realizarse bajo supervisión médica.
Si se decide dejar de tomar tadalafilo, debe hacerse bajo la supervisión de un profesional sanitario. No se recomienda suspender bruscamente la medicación sin consultar antes a un médico. Cualquier cambio en el plan de medicación debe ser discutido a fondo con un proveedor de atención médica para garantizar un tratamiento seguro y eficaz.